Experto asegura que recuperar rutinas de sueño y vigilia será clave para el bienestar de los mineros
Septiembre 2, 2010 in Artículos by admin
El psicólogo español, Gualberto Buela-Casal, quien ha realizado investigaciones con expertos de la Usach, plantea la necesidad de organizar los hábitos de los mineros ante la ausencia de un ciclo natural de luz-oscuridad.
“Estamos bien, en el refugio los 33” es la frase que el pasado domingo llenó de alegría al país entero, grabándose en la memoria de los chilenos y de paso, inscribiéndose en la historia nacional a días del bicentenario. Luego de que los rescatistas lograran establecer contacto con los mineros atrapados bajo 700 metros de profundidad en el yacimiento San José en Copiapó, la tarea es salvaguardar su salud física y mental.
Según los expertos, los 33 mineros podrían ser rescatados dentro de 4 meses, mientras tanto, se ha planificado una serie de medidas para resguardarlos. Primero fue la fase de hidratación, pero a inicios de esta semana ya se incluyó la ingesta de los primeros alimentos sólidos.
Pero, ¿qué pasará con los estados de sueño y vigilia de los mineros considerando que no tendrán luz solar para distinguir noche y día?, ¿qué tan perjudicial puede ser?
El experto español, Dr. Gualberto Buela- Casal -quien participa en investigaciones con Académicos de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile, incluyendo un reciente estudio de las víctimas del Terremoto del pasado 27 de febrero y sus consecuencias psicológicas- realiza algunas observaciones al respecto.
“Actualmente sabemos que la falta de un ‘ciclo luz-oscuridad’ produce una desincronización o desajuste del ritmo circadiano en situaciones extremas. Sería necesario mantener horarios regulares, no sólo para el sueño, sino también para las comidas”, comenta el psicólogo español.
Cuando hay ausencia de los ciclos naturales de luz-oscuridad lo más recomendable sería mantener la mayor cantidad de puntos de referencia horaria posible. “Incluso podría ser recomendable dormir una siesta de entre 20 y 30 minutos”, sugiere.
Para el Dr. Buela-Casal, el sueño alterado no influye solamente en la recuperación física, sino que también es fundamental en el estado de ánimo que tengan los mineros. “La falta de sueño genera irritabilidad y lógicamente, esto puede influir negativamente en las relaciones del grupo”, explica el experto.
En esta línea, el académico asegura que mantener las condiciones para un sueño adecuado será esencial para soportar un periodo tan largo de aislamiento, ya que además de generar irritabilidad, un desorden del sueño también podría afectar la toma de buenas decisiones e incluso provocar un estado de ánimo deprimido, lo cual sería muy perjudicial considerando el largo tiempo de espera que tendrán que soportar los mineros.
Para enfrentar correctamente los estados de sueño y vigilia, el psicólogo español sugiere que los mineros mantengan hábitos similares a los que tenían antes del derrumbe. “Deben seguir los mismo horarios que en la superficie, durmiendo de noche y ajustándose al tiempo que necesita dormir cada uno, pues en la cantidad de sueño hay importantes diferencias individuales. Hay personas que están bien durmiendo cinco horas, mientras que otros necesitan nueve o más para encontrarse bien durante la vigilia”, advierte.
El ciclo circadiano, es el elemento principal al que el Dr. Buela-Casal llama a prestarle atención. Según explica, los humanos -al igual que la mayoría de los animales- están sometidos a cambios circadianos, los cuales representan las fluctuaciones que tienen durante el día algunos parámetros del organismo. La temperatura corporal, la presión arterial, el ritmo cardiaco, la capacidad de concentración, los tiempos de reacción, entre otros, tienen altos y bajos durante una jornada, por lo tanto, prestar atención a los ciclos circadianos de cada uno será clave.
“Hay momentos peak de máxima actividad que en la mayoría de las personas se produce en torno al medio día y momentos de mínima actividad que ocurre entre las tres y las seis de la madrugada. Para encontrarse bien a nivel físico y psicológico, no sólo es necesario dormir lo suficiente sino que, además, es preciso tener un adecuado ajuste al ritmo circadiano”, plantea el experto.
Finalmente, el Dr. Buela-Casal destaca la importancia de otros dos elementos: ejercicio físico y ocupación del tiempo. Para el primer caso, sugiere que durante la vigilia se realice alguna actividad física, aunque sea moderada, en la medida que lo permita la situación en la que se encuentran los mineros. Para lo segundo, propone mantenerlos ocupados, ya que esto permitirá que la percepción del tiempo pase más de prisa. “Sin realizar actividades la espera se torna desesperante”, sentencia.

